EDITORIAL

 

Cuando Antonio López se empecinaba en solicitar audiencia de su majestad Fernando VII para crear un pueblo nuevo, no podía imaginarse que 180 años después, su efigie quedaría para la posteridad colocada en lo alto de una rotonda a la entrada de Santa Amalia.

Polémicas aparte sobre a quién da la cara o la espalda, lo que sí es cierto es que por su testarudez y perseverancia, hoy día podemos contemplarle y  recordar, aunque nunca lo olvidamos, que gracias a él, hemos podido nacer en esta villa los que llevamos el gentilicio de "amalienses" .

Los extremeños, además de testarudos, somos muy amantes de nuestra región, de nuestra gente, sobre todo cuando nos encontramos lejos de ella. Nos sentimos muy orgullosos de la tierra en donde nacimos, y la llevamos presente donde quiera que vayamos.

En el Encuentro “Extremadura en el Mundo”, que ha tenido lugar en Badajoz y Cáceres los días 3 y 4 de noviembre, respectivamente, dentro del Programa “Marca Extremadura”,  con el objetivo de homenajear a los extremeños que viven fuera de nuestra Región y promocionar nuestra tierra, se reunieron unos mil representantes de Casas Extremeñas de toda España y fuera de ella.

Aunque para muchos quizá este encuentro ha pasado un poco desapercibido, para esta Asociación ha sido una ocasión propicia para dar una vez más un abrazo a nuestros amigos venidos para tal evento desde Argentina, en especial a Francisco Perna, presidente del Centro Extremeño de Rosario, al que agradecemos que saludara a través de las ondas de Radio Rosario a nuestra Asociación. También en Cadena Uno, de Buenos aires, en un programa que emiten dedicado a los pueblos extremeños, tuvieron sus presentadores Alfredo Rubio y Juanita Planchuelo,  un recuerdo hacia nosotros y que gracias a Internet pudimos escuchar como si estuviesen muy cerca.  No en distancia pero sí en cultura, que la lengua e Historia nos ayudan a hermanarnos con los pueblos Hispanos.

A todos ellos, a Hilda y a Juliana, un saludo y un abrazo.  Les admiramos de todo corazón por el esfuerzo que están haciendo en difundir la cultura, las costumbres, las tradiciones de nuestra tierra en un país tan lejano. A Extremadura se la quiere con tanta fuerza que no hay barreras de tierras ni mares que impidan que unas personas puedan divulgar su folklore, sus fiestas, su himno, su bandera, incluso los hijos y nietos (ya nacidos en Argentina) de aquellos que emigraron hace varias décadas, se esfuerzan porque siga viva la llama de esta nuestra Tierra extremeña a miles de kilómetros.

     Deseamos a todos nuestros socios, colaboradores y lectores, ¡FELICES FIESTAS NAVIDEÑAS!