Vías en la Extremadura romana.

jugimo
16/02/2005 17:58:59

Amigo Jesús, creo que esta Vía partía desde Augusta Emérita como prolongación del “decumanus maximus” de la ciudad y cerca del actual pueblo de Santa Amalia, sobre terrenos muy fértiles -que fueron objeto de parcelación durante el reinado de Carlos III- se cumplen las primeras veinte millas del itinerario, en un lugar donde Vicente Paredes, en 1888, dice que estaba cultivado de viñas e higueras y donde aparecen muchos restos de ánforas, sepulcros de mármol, estatua de bronce y otros restos lapidarios que fueron utilizados en las casas del pueblo. En este lugar situamos, junto con Coello, la primera mansio LACIPEA, estación caminera que era también usada para llegar hasta las ciudades de Metelinum (Medellín) al sur y a Turgalium (Trujillo) al norte.
¿Existe físicamente el camino?, pues sí, pero como "vía terrenae" y camino medieval, ya que no he encontrado restos constructivos romanos y los puentes son medievales o de Edad Moderna. Es el llamado durante la Edad Media "camino sevillano" que unía Talavera de la Reina y las tierras de Ávila con Mérida, y después desde Mérida, por la Vía de la Plata (sur),con Sevilla. Este camino tuvo una gran relación con la fundación del Monasterio de Guadalupe, siendo citado en el documento de deslinde entre los términos de Talavera, Trujillo y Toledo(1268) como "la carrera".Puedes ampliar datos en:
http://personales.ya.com/juangilmontes/

NOTA. COPIADO DE: http://www.celtiberia.net/verrespuesta.asp?¡dp=4358

Principales Ciudades y Vías en la Extremadura romana.http://www.medellin.es/proma.htm
LACIPEA

 

 

 

 

 

 

 

 

http://www.medellin.es/proma.htm

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL CAMINO MÁS CORTO ENTRE
AUGUSTA EMERITA Y TOLETUS (I.A. nº 25)

Juan Gil Montes

Historia sobre LACIPEA 

He tenido la ocasión de comprobar, “in situ” y sobre fotos aéreas, cómo la mayor parte de las vías romanas de la península se caracterizan por la gran rectitud de algunos de sus trazados; siempre y cuando que la topografía no sea demasiado adversa, vemos tramos rectos entre los puntos más singulares del relieve: puertos, vados, collados, poblaciones... etc.Si en un mapa topográfico de la Península trazamos una línea recta entre Mérida y Toledo comprobaremos que discurre en gran parte por terrenos de relieves poco acusados, y que los únicos accidentes orográficos de importancia que la línea intercepta, se localizan en las estribaciones de la Sierra de las Villuercas donde, sobre esta misma línea y sin poder evitarse, existen dos puertos de montaña relativamente cómodos: el Puerto Llano de Cañamero (700m.) y el Puerto de San Vicente (800 m.). Los Montes de Toledo presentan altitudes medias similares pero pueden rodearse llevando la línea ligeramente hacia el NNE, es decir, desde éste último puerto por el valle del Uso hacia Talavera de la Reina.
     El Puerto Llano debe su nombre a que se remonta fácilmente por una gran plataforma que se extiende desde sus laderas hacia el sur, formando una meseta de numerosos km2 denominada Las Rañas de Cañamero, por donde se puede caminar sin dificultad hasta coronar el puerto que enrasa a su misma altitud. Es decir, que en esa hipotética línea recta entre Mérida y Toledo sólo nos quedaría un obstáculo que no podemos eludir: el Puerto de San Vicente, con cierto grado de dificultad en su subida , porque la bajada hacia el río Uso es casi igual que la del Puerto de Cañamero,.
      Esta impresión del relieve que actualmente tenemos lo sabían también los ingenieros romanos que actuaban con bastante racionalidad y por tanto, pensamos que ésta debió ser la primera y más directa vía de comunicación que trazaron entre ambas ciudades. Sin embargo, a finales del Imperio establecieron una segunda vía ­más larga e incómoda que la anterior- basada en otros presupuestos y de la cual tenemos referencias en el Anónimo de Rávena.y en la Tabula Peutingeriana .
      El Itinerario nº 25 de Antonino Pío: “Alio Itinere ab Emerita Caesaraugustam” establece a partir de Mérida las siguientes estaciones camineras:

LACIPEA  

XX

Milia Pasum (29,600 Km.)

LEUCIANA   

XXIIII

Milia Pasum (35,520 Km.)

AUGUSTOBRIGA.(m)

XII

Milia Pasum (17,760 Km.)

TOLETUM

LV

Milia Pasum (81,400 Km.)

Se han ocupado de él los señores Saavedra, Fernández Guerra, Coello, Blázquez, V. Paredes y Hübner. La mayoría de estos autores lo identifican con el del Anónimo, nosotros tenemos una opinión diferente, basada en que el Anónimo de Rávena no cita a la mansio Leuciana en su itinerario y también, a la mayor racionalidad de su dirección NE  la cual uniría  mejor y más rápidamente  Mérida con Toledo.
     Esta calzada partía desde Augusta Emérita como prolongación del “decumanus maximus” de la ciudad. Cerca del actual pueblo de Santa Amalia, sobre terrenos muy fértiles -que fueron objeto de parcelación durante el reinado de Carlos III- se cumplen las primeras veinte millas del itinerario, en un lugar donde Vicente Paredes, en 1888, dice que estaba cultivado de viñas e higueras y donde aparecen muchos restos de ánforas, sepulcros de mármol, estatua de bronce y otros restos lapidarios que fueron utilizados en las casas del pueblo. En este lugar situamos, junto con Coello, la primera mansio LACIPEA, estación  caminera que era también usada para llegar hasta las ciudades de Metelinum (Medellín) al sur y a Turgalium (Trujillo) al norte.
  Pero nuestro camino seguía rumbo hacia el noreste atravesando las Vegas Altas del Guadiana por el norte de la serrata de Rena ,sigue por la Dehesa de los Hitos, hasta alcanzar la mansio LEUCIANA que ubicamos en el cerro del Castillejo de Madrigalejo, lugar donde se cumplen las XXIIII millas y está situado sobre el río Ruecas, en cuyos alrededores se extienden las tierras negras más ricas de Extremadura.
    Del oppida de Madrigalejo proceden varias inscripciones votivas y funerarias, dadas a conocer por su párroco D. Matías Pazos al sabio alemán Hübner, numerosas monedas republicanas e imperiales, una Diana cazadora, dos verracos vettones, una arracada áurea y abundante cerámica campaniense y sigilata. No hay rocas en este lugar por lo que su muralla se construyó de tierra apisonada con amplias terrazas y foso perimetral como elementos defensivos.
    Desde el Castillejo de Madrigalejo la vía se dirige hacia el Cortijo del Hito, por las amplias vegas de los ríos Ruecas y Cubilar, hasta llegar a un punto situado a XII millas de Leuciana donde se cruzaría con otra vía caminera Norte-Sur que unía las ciudades romanas de Lacinimurga en el Guadianacon Augustobriga en el Tajo, a través de Logrosán (en su sierra de San Cristóbal existe un extenso poblado romano) y de Berzocana, en cuya iglesia parroquial se guarda un pesado sarcófago romano-visigodo de mármol con los supuestos restos de San Fulgencio y Santa Florentina, hermanos de San Isidoro, y que fue llevado sin duda a través de un camino de rueda.
    En este cruce viario y a orillas del Cubilar, ubicamos la tercera mansio AUGUSTOBRIGA (m) que se encontraría en la antigua Venta del Salobral, sobre el camino viejo de Logrosán a Navalvillar de Pela, en la Dehesa de Valdepalacios, en cuyo ager son abundantes los vestigios romanos .
    Continúa nuestra vía en dirección ENE, por la extensa vega del río Gargáligas y bordeando las Rañas, hasta llegar a la ventilla de Valdeazores y a la Dehesa de Valdeloshitos, topónimo que recuerda una vez más, la presencia de piedras hincadas, tal vez miliarios. Remonta la vía por las fincas de las Quebradas y Cubillo hacia la Raña de San Simón en la cual se encuentra Mojón Gordo por donde la vía se dirigía hacia el norte buscando el “puerto llano” de Cañamero, en el mismo camino viejo de Valdecaballeros a Guadalupe.
    Mojón Gordo es un trifinium donde confluían los límites territoriales de las ciudades de Augusta Emérita, Lacinimurga (cerro de Cogolludo) y un enclave perteneciente al territorio de Ucubi (Espejo). De este lugar proceden dos mojones de término augustales, de grandes dimensiones y con dos inscripciones de excepcional importancia, que se guardan actualmente en la iglesia parroquial de Valdecaballeros, una de ellas reutilizada como pila de agua bautismal y la otra como base de un crucero.


IMP. DOMITI
ANO.
CAES. AVG     
DIVI. AVG. VESP. F.
AVGVSTALIS. TER
MINVS. C. C. C. IVL
VCVBINATOR
INTER. AVG. EMER.
           

IMP. CAESAR. AVG 
VESPASIANUS P(O)
NT (MAX) TRIB         
(P) OT (ESTATE IV) IMP X P.         
(P) LC (...) SIG AV    
(GVSTALIS) (T) E (R) (INTER) LACI          
NIMVRG(ENSES) ET VCV  
BITANOS.
C. C. CLARITA
TIS IVLIAE

       Estas inscripciones aluden a tierras de Ucubi (provincia Bética) en el interior del territorio de Lusitania,  planteando un problema de carácter geográfico; pero a nosotros nos ayudan a marcar un punto en el itinerario de esta vía de comunicación sobre la que estaban ubicados en calidad de “indicadores” para que fueran leídos por los viandantes. En el siglo XIX Mojón Gordo fue también aprovechado para marcar los límites entre las provincias de Cáceres y de Badajoz ,concretamente entre los términos municipales de Alía (Cáceres), Valdecaballeros (Badajoz) y el enclave de Cubillo, perteneciente a Talarrubias (Badajoz). No dejamos de sorprendernos entre el gran parecido del topónimo romano de Ucubi con el actual Cubillo y el hidrónimo Cubilar.
       Continuaría nuestra vía por la Raña de la Venta de la Laguna (la Raña Alcornocosa citada en un privilegio de Alfonso X el Sabio) hasta alcanzar el Puerto Llano de Cañamero por un terreno arenoso totalmente llano cubierto hoy de extensos pinares. Desde Puerto Llano desciende la vía por el Cerro de las Amoladeras hasta alcanzar el valle de Valdemedén donde encontramos un hermoso castro romano cuyo recinto circular se observa perfectamente en las fotografías aéreas. Cruza la vía el río Guadalupe y se dirige hacia Alía, población de origen árabe y por tanto, no citada en el I. A. nº 25. Desde Alía continúa hacia el estrecho de Peña Amarilla y desciende al río Guadarranque, desde donde comienza su ascenso para alcanzar el Puerto de San Vicente y finalmente, por la Jara toledana, enfilaría hacia Talavera y después a Toledo, con otras mansios intermedias desconocidas, ya que el I. A. nº 25 no las cita, a pesar del gran trayecto por recorrer. ¿Estaría Caesaróbriga(m) entre ellas?
        El único problema que encontramos, aparte del ya referido en el párrafo anterior, es la escasa distancia (LV. MP = 81,400 Km.) que el I. A. nº 25 establece entre Augustóbriga(m) “empalme” y Toletum. Nos faltan pues, estaciones intermedias y unos 70 Km. para que las distancias de nuestro itinerario encajen perfectamente con la realidad .Pero este problema lo tienen también quienes hacen pasar esta vía por el norte del Tajo coincidiendo con la descrita por el Anónimo de Rávena.
       Es probable que una vez rebasado el puerto de San Vicente un ramal se dirigiría hacia Talavera la Vieja (Augustobriga(m)¿?) , otro hacia Talavera de la Reina (Caesaróbriga(m), pasando éste por el NW de la actual Alcaudete de la Jara y otro hacia el Puerto del Pico y Abula (Ávila),  enlazando cualquiera de ellos con la calzada que iba a Toledo por el norte del Tajo. El presunto nudo de comunicaciones podría encontrarse situado en las actuales ruinas romanas de Vascos, próximas a la  desembocadura del Uso en el Tajo.
       Estas vías camineras estuvieron operativas durante toda la Edad Media, pues nos encontramos algunas referencias documentales de ciertos parajes relativos a sus tramos :
      Uno de estos caminos unió en el siglo X-XI las tribus beréberes de los Miknasa de la Serena con los Nafza del Guadiana y los Hawwara, situados en las proximidades de la población de Talabira (Caesaróbriga), pasando por Cogolludo y los puertos de Cañamero y de San Vicente. En el año 1151, Raimundo -arzobispo toledano- dona ciertos bienes entre ellos una tierra en Alcaudete, “que linda al Norte con el camino hacia Minieza “(corrupta grafía de Migneza = Miknasa) población bereber identificada con Zalamea de la Serena. (Vease el M.E. nº 55 ).                             
      En el año 1133 el rey Alfonso VII de Castilla (M.E. nº 79 y 80.) entró con el rey Zafadola en tierras de moros pasando por Puerto Rey situado en la misma “sierra de los puertos” que el de San Vicente en dirección a Córdoba. Pero el regreso lo hizo desde Sevilla por nuestro camino, pasando por el Puerto de Cañamero, el estrecho de Peña Amarilla y el Puerto de San Vicente (“Puerto del Carvajal” en la Sierra de Altamira).
      En el año 1158 “fueron los de Ávila a tierra de moros, a Sevilla, e vencieron al Rey Aben Jacob, e mataron al Rey, fillo Dalgem, e al Rey Abengamar, Era MCXCVI”. La milicia concejil de Ávila, mandada por su alcalde Sancho Jiménez, hizo nada menos que veintiséis expediciones al territorio enemigo, a través del camino de Sevilla que atravesaba el río Tajo por el fuerte de Vascos y continuaba por el Puerto del Carvajal y el Puerto de Cañamero hacia las vegas del Guadiana.
     Seguramente este camino sea también el que  las crónicas cuentan, referente a una expedición de mil caballeros y gran multitud de peones procedentes de Ávila y Segovia hacia Andalucía, pasando por la llanura de Lucena, tal vez la Leuciana romana  del I.A. nº 25 que hemos ubicado en el Cástillejo de Madrigalejo. En el privilegio fundacional del territorio asignado a Plaséncia  por el rey AlfonsoVIII en 1189 , se dice:” Et Geblanco arriba, sicut itur ad Tamujam et at directum at Zafram de Montanchez et ad campum de Lucena et ad serram de Sancto Petro”.
     Los Anales Toledanos II, nos dicen que en 1220 el príncipe leonés Sancho Fernández utilizó el camino que nos ocupa para dirigirse desde Toledo a Sevilla con XL milites, donde el rey de Marruecos “avia dar grandes averes, ”...” e puso con ellos que fuesen con el a Sevilla, mas él descaminó e fue a Cañamero”, donde encontró “un castillo yermo e poblólo e fizo mucho mal ende a moros e a cristianos”...
      El 1 de Febrero de 1268, año séptimo que el rey D. Alfonso X el Sabio reinó, se realizó el amojonamiento entre los términos jurisdiccionales de Trujillo, Toledo y Talavera por “los omes buenos D. Durante, Martín Muñoz de Medellín y Nieto García de Toledo por mandato del rey sobre contienda que tenían los Concejos de estas ciudades en razón de los términos”. El primer mojón se puso en el castillo de Cogolludo (Lacinimurga Constantia Iulia) que está en la margen derecha del Guadiana, ... y en dirección norte se trazó una línea recta hasta el nacimiento del río Ibor... “et como va en su derecho al mojón que está en la Raña Alcornocosa, et como va en su derecho al Puerto de Cañamero, en medio de la carrera, e del Puerto de Cañamero como va en su derecho al mojón que está en el lomo de Valtravieso e como va a la cabeza de la Brama”.
     ¿Aprovecharían los “omes buenos” de Alfonso X algún tramo de esta primitiva vía romana para colocar más fácilmente sus mojones? ¿El topónimo Valdeloshitos se refiere a antiguos miliarios romanos o a los mojones colocados el 1 de Febrero de 1268?.
    Curiosamente, si proyectamos esta línea recta del documento de separación de los términos de Trujillo con el de Talavera sobre un mapa topográfico, veremos que pasa justamente por encima de donde hoy se encuentra el Monasterio de Guadalupe. Se trata de un documento realizado muy pocos años antes del descubrimiento de la milagrosa imagen, pues no es citada en él la primitiva ermita levantada al efecto... ¿Porqué ocurrió este hecho “insólito” justo en el mismo límite del litigio?... doctores tiene la Iglesia.
    El rey Alfonso XI nos cuenta en 1345, en su Libro de la Montería, ”La sierra que está sobre el Puerto de Sanct Viceinte es todo un monte....et son las vocerías ,la una desde el puerto...el camino ayuso...”y continua, ”que es cabo Halia...fasta el camino que va de Toledo a la casa de Val de Cadazos” ”Et son las armadas en el camino que va de Halía a la casa de Val de Cadazos”.
    A raíz de la fundación del Monasterio de Guadalupe, levantado por el rey Alfonso XI después de la batalla del Salado sobre terrenos de Trujillo y de Talavera, la red de caminos se modifica y se amplia sustancialmente en esta comarca de Las Villuercas, continuando activa nuestra vía (llamado ya entonces“ camino sevillano”) entre Puerto Llano, la Venta de la Laguna, el Rincón de Valdepalacios y Madrigalejo, donde los monjes del Monasterio poseían grandes dehesas y una casa-palacio en la cual estuvo convaleciente unos días, hasta que murió, el rey D. Fernando V el Católico cuando se dirigía hacia Sevilla en 1516.
 
BIBLIOGRAFIA
 - Los Anales Toledanos I y II. Julio Porres Martín-Cleto. Instituto Provincial deInvestigaciones y Estudios Toledanos. Diputación Provincial de Toledo. 1993.
La Dehesa de los Guadalupes. Julián Hontanilla. Editora Regional de Extremadura. Colección Estudio nº 16. Mérida. 2000.
- Documentación Medieval. Archivo Municipal de Trujillo. Parte I. Mª de los Ángeles Sánchez Rubio. Institución Cultural El Brocense. Cáceres. 1992.

ENCONTRADO EN :  personal.ya.com