Venta La Guía

MARCHA A LA “VENTA DE LA GUÍA ”

O “CASA DE POSTA”

18 de abril de 2004

 

La Historia de Santa Amalia comienza un 24 de enero de 1825, cuando Antonio López Morcillo con 61 agricultores más, dirigen la primera Instancia para fundar un nuevo pueblo en el lugar llamado Lomo de la Liebre y El Carrascal , sitio espacioso de tierra fértil y limpio de piedras y matorrales que fue donación de una vecina de Medellín siglos atrás para el disfrute común; cerca de la ribera del río Búrdalo, no lejos del Camino Real de Madrid para Badajoz y de los Montes Cuadrados, perteneciente a las sierras de Alcuéscar y Montánchez.

Los argumentos utilizados para solicitar un nuevo pueblo fueron de que en Don Benito con población numerosa, las tierras de cultivo eran escasas y por eso tenían que pagar elevadas rentas por trabajarlas. También sería un beneficio para la seguridad de los viajeros que se desplazaban en las Diligencias porque los malhechores aprovechando la amplia zona despoblada los asaltaban para robarlos e incluso matarlos refugiándose en el Confesionario.

Los pueblos del Condado de Medellín se oponen a la autorización de un nuevo pueblo en esa zona, porque fundamentan que es un “terreno demasiado llano e inculto que no cría más que ligeras y despreciables ramas”, sin agua.

Sugieren que el nuevo pueblo se haga en la “Casa Posta” llamada “Venta de la Guía ”, situada sobre el Camino Real con gran abundancia de agua; porque así quedaría en el centro de la zona despoblada, que dicta tres leguas (LEGUA: Medida de longitud equivalente a 5.572 metros) de Miajadas, lo mismo de San Pedro y Almoharín, algo más de Medellín y casi cuatro de Don Benito; muy cerca del sitio llamado Confesionario, teniendo como ventaja la seguridad de los viajeros.

Zona más despoblada que la propuesta por Antonio López, que según dicen en el Ayuntamiento de Don Benito, El Carrascal y Lomo de la Liebre se halla a algo más de una legua de Medellín, de Miajadas legua y media, dos de Don Benito y de Guareña, una de Valdetorres y algo más de Mengabril.

Aunque estos Baldíos pertenecían a la jurisdicción de Don Benito y Guareña el aprovechamiento de los pastos lo disfrutaban los habitantes de los pueblos del Condado, tales como: Valdetorres, Miajadas, Guareña, Villar de Rena, Don Benito, Cristina, Rena, Mengabril, Manchita y Medellín.

Gracias al tesón de Antonio López que no se rindió ante tantas dificultades, consiguió mantener vivo el interés del Rey Fernando VII y de la Reina M ª. Josefa Amalia de Sajonia, que intrigados por la polémica, mandó a pedir Informe de la
conveniencia o no de la fundación del pueblo, a los que limitaban con el Condado y que por no tener intereses económicos podrían ser neutrales. Estos eran: Alcuéscar, San Pedro, Mérida, Montánchez y Arroyomolinos; coincidiendo todos en lo beneficioso que sería su fundación, lo que, posiblemente, fuera decisivo para que por fin el Rey concediera el permiso.

Pero conozcamos algo más sobre esta Venta o Casa de Posta

Situada en la dehesa de Valdecabreros, se llama así al edificio que hoy en día sería un surtidor de combustible para automóviles y un hostal donde el viajero podía descansar.

Pero antiguamente era el lugar donde los viajeros paraban para descansar y hacer el cambio de caballerías, ya que este edificio estaba situado en el Kilómetro 309 de la carretera vieja, también llamado Camino Real, que unía Madrid con Badajoz. Y como en aquellos años no existían otros medios de transporte que no fueran las caballerías, estos animales cansados por el largo recorrido, se cambiaban por otros que estaban descansados para así poder seguir el camino hacia Madrid o Badajoz. No existían muchos de estos edificios a lo largo del recorrido, uno de ellos se encontraba en Trujillo y el otro Mérida

Hoy en día este edificio se encuentra en ruinas, aunque todavía se conservan las palmeras que hacían la estancia de los viajeros más agradable en los rigurosos días del verano extremeño.

Según cuentan la venta se llamaba “de la Guía ” por la patrona de los caminantes que es nuestra Señora de la Guía.

En una de sus paredes estuvo el escudo de los Migueletes, ya que esta guardia rural disponía de alojamiento permanente en dicha venta.

Otra historia de esta venta, cuenta que la reina regente Mª Cristina pasó por esta venta con un escuadrón de lanceros en su segundo destierro.

Hoy con la visita a la finca de Valdecabrero, en dónde se encuentra “ La Venta de la Guía ” podemos ver que ubicación hubiese sido mejor si la de Antonio López o, por el contrario, la que proponía el Condado de Medellín.

Sería interesante la reconstrucción de esta Casa de Posta para que nos sirviera de testimonio Histórico, explotándola como hotel-museo y poner actividad de paseos a caballo y otras. Excepto en los meses de verano este campo se mantiene muy bonito.

Más adelante organizaremos otra marcha al Confesionario. La Asociación Cultural “AMIGOS DE SANTA AMALIA” desea que estas actividades sanas sirvan para conseguir una convivencia en armonía y afianzar más nuestras raíces en la joven Historia que tenemos pero no por eso menos importante que cualquier otra.

Bibliografía: - SANTA AMALIA. Edita: Excmo. Ayuntamiento de Santa Amalia, 1999

- SANTA AMALIA, AYER Y SIEMPRE. Edita: Antonia Cerrato, 1997

Fuentes orales: Transmitido por Julián Martín Cerezo a sus hijos Vicente y Francisca

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SENDERISMO

“AL CONFESIONARIO”

DÍA: 6 de noviembre de 2005

SALIDA: 9 h. de la Plaza de España

LONGITUD: 14 Kilómetros , ida

DURACIÓN: 3:30 horas

ACONSEJABLE:

*Calzado cómodo, usado y ajustado al pie.

*Dos pares de calcetines de

algodón y ajustados a los pies.

*Estar habituado a andar diariamente varias horas.

*Llevar: bastón, bocadillo, agua y...

¡ BUEN HUMOR !

Situado en el Camino Real, Madrid-Badajoz y a la mitad de distancia entre Trujillo y Mérida se localizan las ruinas de una construcción llamada “El Confesionario”, que consta de dos arcos de ladrillos rojos, casi a ras del suelo y que da paso a un depósito de agua con bóveda, que incluso en la estación de verano conserva algo de agua, por lo que es posible que sea manantial.

Este lugar se cita en la Orden de 1 de enero de1825, cuando la Capitanía General de la Provincia de Extremadura y dirigida la Alcalde Mayor de Medellín dice que conocida la peligrosidad del paraje llamado vulgarmente el Confesionario, espesura de retamas y arbustos en donde se esconden los malhechores para robar y matar a los viajeros de las Diligencias, dispone que se corten todas las retamas y arbustos que se hallen a 200 varas por cada lado del Camino Real, con el fin de que los viajeros no puedan ser sorprendidos por los malhechores.

Antonio López, también nombra este lugar y lo utiliza como argumento para convencer al Rey, Fernando VII de la conveniencia de la Fundación del nuevo pueblo y dice que el Confesionario es una madriguera o guarida de ladrones, bandoleros y contrabandistas que roban y matan a los viajeros arrojándolos a un pozo profundo.

Esto es lo que consta en los Archivos Municipales de nuestro Ayuntamiento, en los documentos sobre la Fundación de Santa Amalia, pero las leyendas orales son otras. Dicen que en tiempo de la Inquisición , el Tribunal, llevaban allí a personas que creían sabrían decirles algo sobre posibles herejes, he de ahí el nombre de CONFESIONARIO. Posteriormente le darían empleo similar las Tropas de Soldados que vigilaban el Camino Real cuando cogían a los bandoleros que robaban a las Diligencias de viajeros.

Se dice que estas ruinas tenían una construcción encima, que pudiera ser una vivienda y el pozo sería un aljibe para el suministro de agua. El aljibe es posible que sea de la época de los romanos.

Lo que choca un poco, haciéndolo inverosímil, es que los malhechores tuvieran como refugio un lugar, justo situado en el mismo Camino Real.

Actualmente la finca donde está el Confesionario se llama “El Borril” y pertenece al termino Municipal de Güareña.

Por esta zona tenemos la suerte de disfrutar, entre otras muchas, de esta bella flor, llamada “Flor de la Abeja”, perteneciente a la Familia de las Orquidáceas y a la Especie: Ophrys speculum, que florece a principio de primavera. Tiene forma de abeja, de ahí su nombre vulgar.  Es una especie protegida por su escasez.